Os recomiendo buscar un rato y ver este interesante documental sobre de como miles de moléculas químicas están presentes en nuestra alimentación diaria, sin que apenas se haya estudiado el impacto de estas en la salud. El estudio se basa una investigación llevada a cambo en Europa, Asia y América del norte, apoyándose en numerosos estudios científicos pero también en testimonios de científicos, investigadores, representantes de las agencias de reglamentación, en el que se demuestra que la causa principal de la epidemia es de origen medioambiental.
"La cadena de alimentación está contaminada", mantiene la periodista francesa especializada en agroalimentación Marie-Monique Robin, autora del libro y el documental "Nuestro veneno cotidiano", obra que acaba de salir a la venta en su edición en castellano.
"Los perturbadores endocrinos están en todas partes, como el bisfenol A en los biberones, en los recipientes de plástico duro o en las latas de conservas, los ftalatos en los plásticos blandos o el PFOA en las sartenes antiadherentes (teflón), los cosméticos, los detergentes, y, por supuesto, los pesticidas"
Muy inquietante y preocupante.

















