Aquí tenemos el segundo acto del sainete operístico que se ha montado un restaurante de Madrid. Recapitulando: La Favorita es un establecimiento ambientado en el mundo de la lírica y entre alguna de sus actividades, esta por ejemplo que los camareros interpretan fragmentos de opera entre plato y plato. El caso es que, una pareja de homosexuales (un poco cursis, todo hay que decirlo) decidieron celebrar su banquete de bodas en ese local. El encargado del restaurante les negó la posibilidad por su condición sexual y ahora el Ayto. de Madrid ha impuesto una multa de 12.000 €, por discriminación.viernes, diciembre 29, 2006
La Favorita, muerde la almohada
Aquí tenemos el segundo acto del sainete operístico que se ha montado un restaurante de Madrid. Recapitulando: La Favorita es un establecimiento ambientado en el mundo de la lírica y entre alguna de sus actividades, esta por ejemplo que los camareros interpretan fragmentos de opera entre plato y plato. El caso es que, una pareja de homosexuales (un poco cursis, todo hay que decirlo) decidieron celebrar su banquete de bodas en ese local. El encargado del restaurante les negó la posibilidad por su condición sexual y ahora el Ayto. de Madrid ha impuesto una multa de 12.000 €, por discriminación.viernes, diciembre 22, 2006
Grasas trans
Hace unos días el amigo Rafa de Daddy’s kitchen, se puso en contacto conmigo ofreciéndome una cita con un demonio que yo no conocía en persona; las grasas Trans. A través del texto que a continuación podéis leer, he conocido íntimamente al verdadero anticristo de la alimentación y he sido consciente hasta que punto mi relación con el maligno se ha impuesto en mi alimentación. Es casi omnipresente y no somos capaces de percibir su presencia, lo que nos hace vulnerables a una maldad que no podemos calibrar.
Gracias Rafa por la confianza y por querer utilizar este blog como soporte para publicar tan estupendo artículo.
Lo cierto es que todo empezó con la lectura de un pequeño artículo en una revista americana cuyo nombre no recuerdo, y fruto de ello me pico la curiosidad por ir viendo el tema en detalle. Trataré de comenzar con un ejemplo:
Por muchos es sabida la existencia del “Sorbitol” como sustituto de azúcares. Este producto existe en numerosos chicles sin azúcar, caramelitos “Smint” o similares o incluso en algún esporádico alimento. También muchos saben que el Sorbitol en grandes cantidades tiene efectos diarreicos. Ahora bien, para que estos tengan efecto sería preciso tomarse algo así como 5 paquetes de chicles y 10 cajas de Smints en un mismo día, cosa que es poco probable.
A pesar de esto, en muchos productos que contienen Sorbitol aparece una descripción del tipo: “El uso excesivo puede producir efectos laxantes”.
Pues bien, imaginemos ahora que en vez de Sorbitol existe un ingrediente que no produce diarrea sino que produce daños relevantes en el organismo. Imaginemos además que dicho ingrediente se encuentra en infinidad de productos y que es muy sencillo llegar a 2 gramos de consumo al día. Por último imaginemos que ese producto en un consumo de 2 gramos diario aumenta la probabilidad de infarto en un 25% y augura para su consumidor problemas sanguíneos graves. Lo lógico sería que dicho producto también tuviese su leyenda del tipo: “El consumo excesivo puede provocar infarto”.
Pues señores, dejemos de imaginar, porque ese producto existe y está entre nosotros. Se llama grasa Trans y una gran cantidad de personas desconocen de su existencia. Además, para nuestra desgracia no tiene una leyenda avisando.
Las grasas Trans (de Transformadas) son fruto del químico “Wilhelm Normann“ que descubrió una forma de solidificar grasas líquidas para facilitar su manejo. Fue el inventor de la margarina y lo que se conoce como los aceites parcialmente hidrogenados. Rápidamente “Procter & Gamble” compraron la patente y extendieron su uso en la alimentación. El motivo: Usar aceites vegetales como el de oliva o el de girasol es muy caro y resulta mucho más barato usar grasas como la de coco, palma o colza. Estos aceites son muy líquidos pero el proceso de hidrogenación garantiza una densidad perfecta para muchos productos alimenticios.
¿Donde está el problema? Hoy en día el uso de estas grasas transformadas se ha extendido a una grandísima cantidad de alimentos y productos que se usan en la cocina. Cada día la gente tiene menos tiempo y recurre a comida preparada. Además, incluso a los que nos gusta cocinar utilizamos a veces productos como: Caldos concentrados, bases de pizza, etc., que, sin saberlo también llevan su buena ración de grasas Trans. A esto se suma la absoluta desinformación y al engaño embebido en una falsa creencia de que lo vegetal es más sano.
Así si leemos “Hecho con aceite vegetal” no nos mienten, pero ¿qué piensa el 99% de la gente? .Piensa que el aceite vegetal es mejor que el animal. ¿No? PUES NO. Las normas de etiquetado protegen bajo el paraguas de "grasa vegetal" al aceite de palma, la segunda grasa más producida del mundo, y una de las más perjudiciales para la salud cardiovascular: su proporción de los nocivos ácidos grasos saturados alcanza nada menos que el 50%, cuatro veces más que otros aceites más caros y más sanos como el de oliva o el de girasol. Seguro que a ningún director de marketing le mantenían en su puestosi usara "grasas vegetales" para hablar del aceite de oliva o de girasol. Y si las grasas vegetales se apellidan "parcialmente hidrogenadas", nos hallaremos ante uno de los pocos artefactos alimentarios que reúnen la triple condición de legal, inútil y dañino.
Pero… ¿Por qué son malas? El proceso de hidrogenación lo que hace es añadir átomos de hidrógeno sobre la molécula de grasa. El problema es que el cuerpo humano está preparado para digerir y asimilar las moléculas de grasa pero no así las manipuladas. Lo que se produce entonces podéis leerlo en este PDF.
Ahora pensemos en un alto porcentaje de la población y sus hábitos:
Desayuno:
Un bollo ó palmera ó bollitos industriales ó algunas galletas (TODOS con su ración de Grasas Trans)
Almuerzo:
Un sándwich con su pan de molde y sus grasitas asociadas.Si para colmo de males el sándwich es de nocilla o de crema de cacahuete sumamos más puntos.
Comida:
Algo preparado ¿Una hamburguesa en el burger? ¿Con patatas? O mejor un menú del día con unos nuggets, o unas croquetas de sobre…o ummm, una sopita con base de caldo concentrado…
Merienda:
Supongamos que es ese “5%“ concienciado con la fruta y merendamos una pieza de fruta. Aunque el 95% estará con la palmera, el bollycao o similar…
Cena:
¿Algo similar a la comida? No, que tal una pizza hecha en casa. Ale, pues ir sumando la ración de grasas de la masa: Buittoni lo lleva por ejemplo….
Y de postre… ¡HELADO! Los de Mercadona son geniales. Pero… vaya por dios, que llevan nuestro amigo el aceite hidrogenado…
En resumen:
¿Es o no es fácil comer esta mierda en potencia en más de 2 gramos al día?
Es curioso, pero en Dinamarca el uso está prohibido, en EEUU está obligado informar del porcentaje de esta grasa y escribirlo explícitamente, en Londres andan detrás de cumplir la misma norma que EEUU y en España… de momento nada de nada.
La solución:
Pues… de momento y sintiéndolo mucho, leer todas las etiquetas sabiendo que la posición que ocupa el ingrediente es proporcional a la cantidad usada. Lo suyo es evitar la comida preparada y tratar de evitar marcas que usan este ingrediente. Es imposible que nos libremos de ellas, (en un restaurante no sabes lo que ponen) pero al menos podremos reducir su consumo a menos de los 2 dichosos gramos al día. Además prácticamente existen los mismos productos con grasas trans que sin ellas. Así es posible encontrar pan de molde de las dos clases: con grasas trans y sin ellas.
La esperanza: Que salga a la luz este tema y los gobiernos y sanidad tomen medidas.
Por último, ahí va la lista de los productos con más grasas de este tipo:
- Palomitas de microondas. Es uno de los productos que más grasa trans contiene.
- Bollería industrial y galletas. Gracias a estos lípidos, dichos alimentos son irresistibles al paladar, sobre todo el de los más pequeños.
- Pastelería. La repostería recurre a los trans para alargar la vida útil del producto y hacerlo más sabroso.
- Patatas fritas «de bolsa». Especialmente las que tienen sabor a algo (jamón, ajo, queso...) contienen niveles excesivos de esta grasa.
- Tentempiés. El resto de aperitivos, 'snacks' y chulerías también llevan demasiadas cantidad de estas grasas nocivas.
- Comida rápida. Los aceites con los que cocinan y los platos que ofrecen son un gran reducto de ácidos grasos trans.
- Precocinados. La mayor parte de los alimentos preparados contienen un exceso de esta grasa para hacerlos más apeteciblesArtículo de Rafa de daddy's kitchen
Más información:
http://www.bantransfats.com (Inglés)
Garbancita os desea felices fiestas
Creo que mejor que desearos paz y amor, os voy a dedicar un consejo del genial Leonado da Vinci, un brillante gastrónomo que dejó en el “Código Romanoff” un legado de su amor por el arte culinario. Una aspecto poco conocido del polifacético Leonardo, que se recoge en el libro “Notas de cocina de Leonardo da Vinci”. A mi juicio, esta es la receta más navideña del libro. Que la disfrutéis!
Después de que el cadáver (y las manchas de sangre, de haberlas) haya sido retirado por los servidores, es costumbre que el asesino también se retire de la mesa, pues su presencia en ocasiones puede perturbar las digestiones de las personas que se encuentran sentadas a su lado, y en ese punto un buen anfitrión tendrá siempre un nuevo invitado, quien habrá esperado fuera, dispuesto a sentarse a la mesa en ese momento.
Para que nadie me acuse de belicosa y de tener el mismo espíritu navideño que El Grinch, aquí tenéis un truco de magia que os convertirá en el centro de atención de la mesa y servirá para descongestionar esos momentos tensos en los que tu tía, completamente borracha, cuenta que tu primo fuma porros y que su marido le pone los cuernos… ¡FELIZ NAVIDAD!
* La familia descrita en este articulo es ficticia, cualquier parecido con la realidad se trata de una mera coincidencia.
jueves, diciembre 21, 2006
¿Tu mamá no hace galletas para ti?
Pues no, mi mamá no me hace galletas. Es más, mi mamá es de las que opinan, que a estas alturas de la humanidad, deberíamos comer una pastilla verde de primer plato, una roja o azul de segundo y con eso se hubiese liberado de años de desidia cocinando para toda la familia. Si, a mi amatxo no me gusta cocinar, es lo que hay. Todavía va más lejos la cosa, le encanta ir a Mc Donalds y comerse un menú completo con helado y todo… duro, eh?
miércoles, diciembre 20, 2006
lunes, diciembre 18, 2006
Koldo Rodero - Aula de Cocina
jueves, diciembre 14, 2006
La dieta de la cerda
Mandy es una chica de San Francisco que le gusta la alimentación temeraria y por eso decidió pasar 30 días comiendo exclusivamente cerdo o productos derivados de este. Registró cada una de las comidas con su cámara de fotos y lo publicó en Flickr, para que lo podamos ver. Oink, oink!
jueves, diciembre 07, 2006
Burger King se pone chulito
Mi opinión respecto a todas estas polémicas mediáticas de las últimas semanas, es que cada cual es responsable de su alimentación y que no puede haber un gobierno-estado que nos tutele y autorice lo que sí podemos y no podemos comer. Hay información y educación al respecto, quien quiera obviarla y comer esos productos, está en su legítimo derecho. Pero yo no estoy dispuesta a someterme a los criterios de "Un mundo feliz", porque cuatro cretinos no sean capaces de quererse y respetarse un poco.
Ah! Muy importante recordar, que no hay alimento malo. Lo que son malas, son las proporciones que ingerimos de este. Así que, si un día sucumbes al reclamo de la comida basura, no te preocupes, ni te mortifiques. Disfrútalo y sé feliz mientras comes tu hamburguesa, pero procura que no sea un hábito y podrás también disfrutar de una salud óptima. Además, a todo este concepto de alimentación negativa, hay que sumar el sedentarismo exagerado en el que vive esta sociedad y que es la parte que no vemos del iceberg. Un estadounidense da una media de 2.500 pasos al día!
martes, diciembre 05, 2006
Crema fría de pimientos
Una vez cada 20 o 30 días toca visitar al doctor "ortodonciador" a que ajuste toda la cacharrería que tengo instalada y normalmente esos cambios producen algunos dolores y molestias durante los días siguientes. Reconozco que no he sufrido muchos dolores (o que soy una campeona), pero esos dos o tres días después del reajuste me suele costar bastante comer, a veces incluso es imposible hacerlo. Así que me he vuelto previsora y el día antes me preparo cremas de diversos tipos para tener para comer algo que no necesite masticar en absoluto. Vichyssoise, salmorejo, crema de calabacín... las cremas me gustan muy finas y tomarlas frías, si tiene cuerpo de puré o se sirve en caliente me desagrada la textura. Ahora he incorporado al recetario de cremas, una fantástica de pimientos rojos, que en un momento dado se puede usar como salsa de guarnición para pastas y carnes. De un tiempo a esta parte, todas las cremas las hago usando yogurt en vez de nata y el resultado es delicioso. La acidez del yogurt desaparece durante la cocción y es una forma de hacer una crema menos grasa. Aunque en mi caso uso yogurt griego, así que dudo que sea menos calórico que la nata.
Ingredientes
400 Gr. pimientos asados
4 yogures griegos
500 ml caldo de verduras
4 ajos
Aceite
Brandy
PreparaciónCortar los pimientos en tiras y los ajos en laminas. En una cazuela con abundante aceite de oliva, freímos los ajos hasta dorarlos y añadimos las tiras de pimiento. Dejamos que se cocinen a fuego medio durante 10 o 15 minutos. Entonces se añade un buen chorro de brandy y dejamos que se evapore dos tercios del licor. En ese momento, se agregan los yogures y se remueve bien la mezcla. Le damos un ligero hervor al conjunto y añadimos el caldo ya caliente parar no para la cocción. Tapamos la cazuela y dejamos cocinando a fuego medio durante 20 min. Si veis que queda demasiado liquido, quitáis la tapa y dejáis que evapore parte del caldo. Una vez transcurrido ese tiempo, se retira del fuego y se deja enfriar, para depués pasarlo por la batidora hasta conseguir la textura de crema. Se prueba el punto de sal y se rectifica para que quede ligeramente salado. En ese punto yo le añado un buen chorro de aceite de oliva virgen, para que la crema tenga algo mas de cuerpo (y de grasa! porque no?).
Si se han utilizado pimientos bien limpios de semillas, no será necesario colar. Dejamos la crema en la nevera y la servimos bien fría con unas gotas de aceite al pimentón de la Vera y unos granos de sal roja de volcán de Hawai (si, soy el colmo de la discreción, me consta :D). En la foto, además he puesto unas láminas de parmesano y un poco de eneldo fresco.
Feliz puente chicos!
domingo, diciembre 03, 2006
Restaurante Abac - Xavier Pellicer
Ubicado en el centro de la ciudad, permite huir de la rapidez con la que transcurre el tiempo entre las callejuelas llenas de turistas y comercios. Ya al entrar te invade una calma y una tranquilidad, que invitan a disfrutar de las casi tres horas que requiere saborear el menú degustación, olvidándote por completo de las secuencias temporales que marca el cuarzo. Una vez liberados de ese odioso factor, Xavier Pellicer nos invita a deleitarnos con un juego culinario; disfrutar del menú degustación con total ignorancia sobre cuales son los platos que lo componen. Evidentemente no deja de ser una propuesta que puedes rechazar, pero me pareció divertido comer en la cuerda floja y dejarle al chef que nos sorprendiese con sus habilidades. Eso sí, si aceptas el reto, siempre atentos, te preguntaran si tienes alergia a algún alimento o si hay algo que no comerías bajo ningún pretexto.
La propuesta le da un toque de emoción al banquete. La sorpresa que produce ver como te presentan un plato que no esperas y el placer de saborear una elaboración imprevista, hace la comida gane muchos enteros. Sinceramente es una experiencia que me gustaría repetir, ya te que te libera de prejuicios y te somete a la emoción, positiva o negativa, de confiar en el criterio del cocinero. Aquí tenéis en versión fotograma, la sorpresa de Pellicer.
Siempre se me tiene que olvidar tomar la foto de algún plato. En este caso, ya llevaba unas cuantas cucharadas de este royal de setas, cuando me acorde de que no habia sacado la foto. Para el que se lo quiera imaginar, era la crema con un ligero color beige en un elegante vaso de Bodum.
Me llamó mucho la atención algunas de las verduras que componían los platos, no ya porque nunca las hubiera probado, sino porque de algunas de ellas jamás había oído hablar.
En la Ensalada de tomatillos, encontré un tomate, de color verde impertinente, con un sorprendente toque a manzana. Se trata de un híbrido entre un tomate verde mexicano y la fruta oriental kumquat. Desconozco cual es su nombre, pero estaba delicioso.
En la misma ensalada otra verdura llamó mi atención, sobre todo por su forma. Se trataba del patison, una verdura de la familia de las cucurbitáceas. Es prima hermana del calabacín, para que os hagáis una idea y es posible que la conozcáis con el nombre de zapallo.
Otra verdura inesperada fueron los salsifís, que esperaban escondidos debajo de Rodaballo a la naranja para plantearme un interrogante sobre este fruto desconocido para mí. En Francia es posible encontrarlo envasado en la gama de productos Bonduelle. En España es también conocido como escorzonera, aunque no se trata exactamente del mismo fruto.La seta fredolic me tenia un poco intrigada, pero ya he descubierto quien está escondida detrás de ese nombre tan catalán (supongo yo). Se trata de las únicas setas que sé coger con estas manitas y que yo conozco con el nombre de “seta de pino”. Una seta muchas veces despreciada, pero que particularmente me encanta, por lo fina que resulta.
Gracias a Capitoni por patrocinarme esta comida, un besazo ;)


























