jueves, abril 26, 2007

Enlaces a blogs gastronómicos

ACTUALIZACIÓN
Llevaba tiempo pensando en añadir a mi blog, un grupo de enlaces gastronómicos de interés. Pero pensándolo detenidamente, los blogs recomendados suelen ser los mismos en casi todos los sites y además no me veo juzgando el contenido de unas en detrimento de otras, sabiendo el cariño y el esfuerzo que supone para sus editores. Lo más sensato y justo es publicar la lista de canales a la que estoy suscrita y que cada uno de vosotros valoréis cuales son los blogs más interesantes.

He recopilado un total de 75 blogs más de 400 blogs culinarios en castellano y más de 200 en otras lenguas. Si conocéis alguno que no este en la lista, os agradecería que me lo contarais.

http://www.bloglines.com/public/Garbancita


De paso me gustaria daros las gracias a todos los que habeis linkado a I+D en mi cocina, como enlace de interes.

miércoles, abril 25, 2007

Publicidad subliminal


Como blogpredicadora de la Nueva y Verdadera religión que con su fe va a salvar al mundo, tengo que comunicaros que nuestro Dios, Ronald McDonald es omnipresente. Es capaz de colarse entre las futuristas recetas con nitrógeno líquido, gelatinas y jeringas, porque ¡Él es grande!

I’m lovin’ it
¡¡Aleluya!!

martes, abril 24, 2007

HEMC Pescado III - Póquer de Rape

Un estilo de cena que me gusta practicar con amigos, es usando la parrilla eléctrica que tan de moda está ahora. La compras con mucha ilusión pensando que la vas a usar muchísimo y al poco tiempo la plancha queda abandonada en un rincón. Yo he buscado como amortizarla usándola en esas cenas informales con varios amigos y evitando de esta forma esclavizarte en la cocina preparando platos. Preparas unas brochetas de lo que se tercie (gambas, pollo, pescado…), y cada uno se va preparando la cena a su velocidad y en el punto que prefiera de cocción. Acompañas las brochetas con diferentes tipos de salsas y de sales, de forma que cada uno va probando diferentes combinaciones, quedando una cena de lo más entretenida. Eso si, calculad que será una cena larga, porque todo se prepara según se va comiendo.

En este caso el póquer de rape consiste en cuatro formas diferentes de preparar una cola de rape. De hecho la jugada es un repoquer con comodín, porque también se ha incorporado el hígado del rape a los bocados de la parrilla.
Ingredientes1 cola hermosa de rape
Alga nori
Fritos de Matutano
Sésamo negro
Bacon ahumado
Sal maldon

Elaboración
Sacar la espina a la cola de rape y dividir en dos, longitudinalmente, cada uno de los lomos resultantes. De manera que nos quedaran 4 filetes del mismo tamaño, aproximadamente. A cada uno de estos filetes se les va a dar una cobertura diferente.

Al primero
albardado con lonchas de bacon ahumado cortado fino.
El segundo se ha recubierto con semillas de sésamo negro.
El siguiente se ha rebozado con el resultado de haber molido unos Fritos de Matutano. Se trataba de reciclar el resto de una bolsa de esos fritos de maíz, que se iban a quedar muertos de risa. En todo caso, como más saludable estaría la técnica de hacer esto mismo con maíz tostado, los kikos de toda la vida.
Al ultimo filete se le ha puesto alga nori, de la misma forma que si fuera una rollo maki sushi, usando el maki-su. Estas láminas de alga nori tienen un toque violáceo, así que de pronto los medallones del “maki”, me parecieron rodajas de patas de pulpo, así que les puse pon encima un poco de pimentón de la Vera.
Al comprar el rape, pedí a la pescadera que me reservase el hígado. Un bocado delicioso que se puede usar, majándolo, para hacer salsas para el pescado. Para la parrilla se cortó en trozos de bocado y lo hicimos a la plancha con un poquito de sal.
Se cortan en medallones los cuatro lomos y se les pone unas escamas de sal maldon, de manera que cada pequeño medallón se embrochetará para ponerlo sobre la parrilla. Otra buena idea es disponer para cada comensal unas pinzas de madera y así se puede prescindir del palillo. No es recomendable usar tenedores o pinchos metálicos en la plancha, para evitar que se ralle.

Para acompañar cada bocado de rape, había una salsa concreta:

Vinagreta de fresas es la salsa que escogí para la cobertura de sésamo negro. La receta es de Rafa de
Daddy’s Kitchen y la podéis ver aquí.
Mayonesa de wasabi, para la combinación de nori y pimentón de la Vera. Para hacer esta salsa, poner una cucharada de wasabi por cada 5 de mayonesa. Rectificar según os guste de picante.
Salsa de parmesano con pecanas (nuez americana), para los bocados de rape con bacon. Simplemente fundir parmesano rallado en un poco de nata liquida, añadir las pecanas bien troceadas y dejar reducir el conjunto hasta que espese.

Membrillo con mostaza para el crocante de maíz. Mezclar dulce de membrillo triturado, con mayonesa y mostaza.

Los bocados de hígado de rape, con un poco de sal maldon y un chorrito de reducción de módena.
La verdad es que aunque parezca un poco rococó la elaboración, cuesta más escribirlo que prepararlo.

lunes, abril 23, 2007

HEMC Pescado II - Sardinas asadas al soplete

Esta receta es un discreto homenaje al Jordi Herrera, chef del Restaurante Manairo de Barcelona. Jordi hace la receta con un soplete de gran combustión, de hecho la primera vez que hizo el experimento de usarlo, fue con el soplete de un fontanero que casualmente en ese momento hacia reparaciones en el edificio. Con un soplete de cocina cuesta algo más pero el resultado es el mismo. La única diferencia es que he prescindido de las hierbas aromáticas que suele ponerle Jordi Herrera. Lo que se pretende con este proceso, es lograr el sabroso sabor a humo de las sardinas asadas y la verdad es que el efecto esta muy conseguido.
Ingredientes
[para 4 personas]
20 sardinas de un tamaño uniforme
1 tomate
Aceite
Sal
Papel de aluminio
Soplete de cocina

Elaboración
Lavar y limpiar las sardinas. Una vez secas se van sacando los filetes, colocándolos uno a uno sobre una superficie de papel de aluminio, hasta poner un total de 10.
Poner el papel de aluminio sobre las sardinas, cerrando como si fuera un libro y dar la vuelta para salar la parte interna de los filetes. Encender el soplete y proyectar la llama sobre las sardinas. Una vez este hecha, dar la vuelta, cerrando otra vez el papel como si fuera un libro y asar la parte plateada de las sardinas, hasta que veamos que esta hecho y crujiente.
Acompañar las sardinas asadas, con una ensalada de tomate cortado en cubos pequeños y aliñados con aceite y sal.

HEMC Pescado I - Fresas con anchoas

Sin duda de todas las convocatorias de HEMC, esta del pescado es la que he cogido con más ganas. Me encanta comer pescado, me gustan casi todos los peces, cocinados casi de cualquier manera y concretamente sin cocinar, todavía me gustan más. Siempre me ha parecido curiosa la forma que tenemos de referirnos a este tipo de comida, pescado y no pez. Un pez pescado, ¿una carne cazada? ¿Es legítimo llamar pescado a una ballena de varias toneladas?
El caso es que la idea me ha dado parar preparar diferentes platos. Aquí va la primera idea. Basada en una receta de Arzak, en la que da la pauta de acompañar las fresas con pimienta verde, que en este caso ha sido sustituido por pimienta negra, sin duda una buenísima idea. A la que se acopla una idea de la que había oído hablar y que terminé de confirmar al leer en la visita de Gourmet de Provincias al Restaurante Pazo de Adrán, boquerones o anchoas con fresas.

Brochetas de fresones con boquerones al ajillo

Ingredientes
[para 4 personas]

8 fresones
8 boquerones al ajillo
Pimienta negra
Reducción de vinagre de módena
Sal maldon

Elaboración
Lavar y cortar los fresones por la mitad en sentido horizontal. Moler pimienta negra sobre un plato llano y colocar el corte de las fresas sobre la pimienta en polvo.
Las anchoas en este caso eran industriales. Pero si queréis hacer boquerones en vinagre, aquí tenéis una receta para hacerlos. Vamos embrochetando primero la parte superior de la fresa, después ponemos la anchoa doblada por la mitad y por último la parte inferior de la fresa.
Ponemos un poco de reducción de vinagre de módena, una pizca de sal maldon sobre la fresa y rociamos con unas gotas de aceite de oliva virgen extra.
Aquí una segunda presentación con las fresas cortadas en rodajas finas.

viernes, abril 20, 2007

Experimento: Sal de vino

Hace no mucho publicaba una entrada sobre una sal desconocida para mí, sorprendente por su composición y seductora por su color, la sal de vino. El hecho de descubrirla ya me puso los dientes largos y busqué la forma de poder adquirirla (¡pero sino me entra nada más en la cocina!), pero no encontré una forma fácil de comprarla, así claudiqué momentáneamente a la idea. No habían pasado un par de días desde el descubrimiento, estaba yo planchando o haciendo alguna tarea de esas que requieren encefalograma plano, cuando una gran idea trepó hasta mi cerebro. ¿Y porque no hago mi propia sal de vino?

La forma de hacerlo parecía bastante clara; sal, vino y tiempo para que el vino se evaporase, dejando su esencia sanguínea en la sal. Pues dicho y hecho. Aprovechando que todavía hacía frió y estaba usando la calefacción, coloqué la mezcla de sal y vino sobre el radiador. La proporción fue a ojímetro. Que el vino cubriese ligeramente la sal y ya está.

El producto final es una sal con aroma potente a vino, que no llega a ser muy definido en boca, ya que la sal barre cualquier aroma previo. Queda por analizar como sería esa sal, sometida nuevamente al proceso de bañarla en vino y dejar evaporar, una o varias veces, hasta conseguir un color rojo muy intenso y una fragancia mucho más definida. Una segunda fase del experimento, emulando el producto original, pasaría por añadir especias. Las más oportunas me parecen el romero y el tomillo, pero tengo en mente elaborar la “Sal de Tinto de Verano”, añadiendo ralladura de lima y/o limón a la mezcla a evaporar.
Ingredientes
Sal marina
Vino tinto
Ambiente calido y seco
Elaboración
1º Paso: Colocar en un bol la sal marina y cubrirlo de vino tinto. Dejar evaporar los días que sea necesario. Mientras ir removiendo la mezcla, con el objetivo que la mezcla sea lo más homogénea posible.
Sal de vino: proceso de evaporación
2º Paso: Cuando haya desaparecido toda la humedad por completo, entonces es cuando podemos retirar la sal del bol, descompactándola y dándole soltura a los granos de sal.
Sal de vino: una vez que el vino se ha evaporado del todo
Este es el aspecto de la sal. Estéticamente es una sal cautivadora que engaña a la mente, induciendo a pensar que se trata de algo dulce.
Sal de vino: estado final, con un color precioso

¡Camarero, hay una angostura en mi sopa!

Vichyssoise con angostura

Comer fuera de casa siempre es una buena ocasión para aprender algo más sobre cocina. Cuando lo haces en un restaurante, sobre todo si es de los calificados de cocina de autor, siempre te llevas unas cuantas ideas que puedes trasladar a tu forma de cocinar, para hacerla más sabrosa y original. Pero comiendo en casas ajenas también te instruyes una barbaridad. Trucos caseros, recetas personales, secretos culinarios de índole familiar… la forma de cocinar de cada uno es tan personal e intransferible, como nuestra huella dactilar.

Uno de esos trucos fantásticos de los que me acabo de apropiar es de Capitoni, un gran cocinero amateur con el que comparto muchas charlas sobre gastronomía y muchísimas más sobre otros temas. No hace mucho me invitó a tomar en su casa una crema de guisantes, coronada con rulo de cabra, trocitos de tomate secos (creo recordar) y aromatizado todo ello con unas gotas de angostura. ¡Angostura! ¿Pero eso no se usa para los cócteles, chaval? Vaya una pregunta la mía, como si alguna vez me hubiera importado algo ponerle mermelada a una carne o hacerme una ensalada de cornflakes.

Pese a lo que yo pudiera pensar, la angostura esta indicada para acompañar infinidad de platos; sopas, ensaladas, legumbres, salsas, pescado, carne, zumos, compotas, helados… y un largo etc. Así que he encontrado el modo de darle salida a ese triste bote de “amargos aromáticos” que tan poca salida tenia en mi cocina. En la foto lo podéis ver coloreando una vichyssoise. Antes de que lo digáis vosotros lo digo yo, sí le pongo un montón de angostura. A mí lo de exagerar me gusta como deporte. Pero no queda excesivamente fuerte en absoluto. La angostura le da un toque amargo y ligeramente picante.

Muchas gracias Capitoni, no será ni la primera ni la última idea que te copio, eso seguro.

miércoles, abril 18, 2007

El que no llora, no mama

Un buen día Ferrán Adrià pasaba delante de una hamburguesería cutre de su barrio y descubrió algo que le llamo la atención. Encima de las mesas del local reposaban, cual banderillas taurinas, un par de botes singulares, uno de color rojo y otro de color amarillo. En aquellos recipientes el señor hamburguesero, envasaba el ketchup y la mostaza, rellenando una vez tras otra los botes. Los restos resecos que iban quedando en la boquilla de cada envase, hubieran podido contar de forma cronológica la historia del establecimiento, pero el amigo Ferrán no vio eso. Su capacidad de ver más allá de donde otros pueden hacerlo, le llevo a la conclusión de que esos botes serian fantásticos para dosificar salsas en la decoración de sus platos. Así que se apropio del concepto, lo rebautizo como biberón y después enseño su fantástico descubrimiento al mundo.

Mientras en un pueblo de la España profunda, un empresario especializado en productos de plástico, estaba hipotecando su casa por segunda vez, porque el negocio no marchaba bien. La mierda del ketchup envasado en bolsitas, le estaba llevando irremediablemente a la ruina. Hasta que un día la fortuna, sin explicarse muy bien porque, llamó a su puerta y comenzaron a sucederse los pedidos de los botes de plástico para salsas, eso si, en versión transparente, algo raro, pero más barato de producir, así que encantado de la vida. Desde el año 96 ese tío reza cada mañana a San Adrià, que le ha permitido levantar la hipoteca de su casa y comprarse un Mercedes que te cagas con las ganancias.
Esta podría ser más o menos la historia real del biberón, o por lo menos como yo me la imagine después de comprar mi primer biberón. Cinco euros españoles que pagué por cada bote de las narices. Si, supongo que él de la tienda también tendrá un Mercedes. Pero como yo no lo tengo y estoy a años luz de esa experiencia, no me he podido permitir comprar más biberones a ese precio, así que he agudizado el ingenio cosa mala. Lo cierto es que los botes en cuestión se usan en muchas áreas, por ejemplo en la cosmética. Así, gracias a la depilación láser (en ingles ajenas), he podido conseguir algún biberón exactamente igual a los culinarios, que bien lavado e higienizado, me ha servido para dosificar salsas y reducciones. Pero donde he encontrado el verdadera alternativa a los biberones, ha sido en el mundo de la peluquería al por mayor.
Estos botes que pueden ver ustedes en la foto, son envases utilizados en peluquería para las mezclas de tintes y otras pociones. Se pueden conseguir en tiendas especializadas en venta de material de peluquería y se venden en dos tamaños. El de la foto es el grande y cuesta algo menos de un euro y tiene una capacidad aproximada de 250 ml.. El pequeñito, con una capacidad de 60 ml., vale menos de 50 céntimos. Funcionales como los de Adriá y baratos que no veas, además se les puede cortar la boquilla para regular el dosificado. Interesante ¿Qué no?

Aquí va una receta para que estrenéis vuestro biberón Llongueras:

Reducción de moscatel
Ingredientes

Una botella de moscatel, sin pretensiones.
Tiempo de sobra.

Elaboración

Poner el moscatel en una cazuela a fuego lo más lento posible y reducir durante horas, hasta conseguir una textura melosa. Un litro reducirá hasta aproximadamente 100-120 ml. según la textura final.

Ideal para acompañar foies, pates, risottos, helados y crepes.

lunes, abril 16, 2007

¡Viva... Honduras!

Todos los jueves
Día de la Patria



Al pedir una consumición, diga
con firmeza "VIVA ESPAÑA"
y degustará GRATUITAMENTE
un Platillo de Jamón

A partir de las 20 horas


Foto tomada en Burgos, capital.
Gracias a Manuel Allue, de Desde mi cocina, por este impagable documento.

Pues eso:
¡Viva... Honduras!

sábado, abril 14, 2007

Suda el jamón, que así te pones bombón

Lo que prometieron,
fue por mejores de liposucciones
y también otros peores
De tanto jamones, con bisturís, cicatrices, moretones y dolores
Yo no me quiero emplasticar
No quiero el culo de otra, quiero el mío tal cual
Acá estamos las mujeres para moverlo todo
pone ritmo, abdominal
Mira como sube, que adrenalina
Estoy rociada como con aceite de oliva
Soy tu perra la que no te esquiva
la que te transpira, la que te aniquila
ahora que yo te lo digo
un cuchillo, lejos de mi ombligo
ahora que yo te lo digo
ya verás que no puedes conmigo
Suda el jamón
Suda el jamón que así te pones bombón
(repite)
Mueve el jamón

Acá está la perra
la más sucia del planeta Tierra
y me voy para que no me digas mentirosa
esta transpiración es cosa sexy jugosa
Yo te lo digo, mi cirujano
estas carnes no pasan por tus manos

A quemar las grasas
para moldear la masa
y no verse como pasa

Si soy grosera
que me desespera, sobre manera
de lo que te espera si querés tener dos
peras
pero de veras
mejor es que te ponga la sudadera
soy la que te mueve
ante que lo pruebessoy la que te enseña y te quita las vendas
soy la que te importa y te tira la bomba
es estar en forma mi única norma
Suda el jamón, suda el jamón
para que te pongas bombón

viernes, abril 13, 2007

Érase un vaso a una nariz pegado

Rápido, indoloro y altamente eficaz es el cambio estético que proporcionan estos vasos. Nada de Cambio Radical, ni de pasar por Horroración Desmostética. Lo que necesitas, si tu nariz es como un perchero y te hace querer morir, es un psicólogo y mucho sentido del humor.

Obra de Pepe Valera Rosillo

"Apuntes para un Manual de Psicología" de Enrique Jardiel Poncela:
- Las narices largas significan abundancia de narices.
- Con dos agujeritos, denotan vulgaridad.
- Con dos agujeritos y lentes, miopía o vista cansada.
- Cuando son cortas y chatas, señal de carácter tímido, y de afición a los ejercicios físicos: carreras a pie, gimnasia sueca y periodismo.
- Unas narices rotas indican cultivo del boxeo.
- Las narices arrugadas, lo mismo pueden significar vejez que manía de olfatearlo todo.
- Las narices respingonas denotan picardía.
- Si son pequeñitas las narices, quiere decirse que los padres de uno eran muy ahorrativos.
- Con pelitos en la punta, que el interesado se afeita solo y en casa.

Más sobre narices

jueves, abril 12, 2007

Comida inmortal

Una de las cosas buenas que tiene ser religioso, es que de una forma u otra, te garantizan que el día que pases a criar malvas tendrás alguna vida extra, como si fueras Mario Bros en una partida de la Gameboy. En algunas religiones te ofrecen una infinita estancia en el cielo o en el infierno, según gustos, con todo tipo de comodidades de las que no has disfrutado en vida, lo que hace que vayas teniendo ganas de palmarla casi desde que naces. En otras creencias la oferta pasa por una serie de reencarnaciones, que te pueden llevar desde la miserable experiencia de ser un mosquito con 24 horas de vida, a ser un rico comerciante de la antigua Persia o una mujer de mala vida de la bohemia Paris del siglo XIX.

Pues señoras y señores, me subo a este cajón para comunicarles que están todos equivocados, que ninguno de ustedes se va a salvar, por que están rezando al Dios equivocado. Arrepiéntanse y póstrense ante el único y verdadero Dios que les dará la inmortalidad: ¡
Ronald McDonald!

¿No me creen? ¿Necesitan pruebas? El Profeta Matt Malmgren tiene documentos que pueden abrirles los ojos a incrédulos como ustedes.

Libro del Apocalipsis 3 : 7-22

Un día de enero del año 1989 a. R.Mc. (antes de Ronald McDonald), un joven hombre compró dos hamburguesas en un establecimiento de McDonalds
. Se comió una de ellas y la segunda se la guardo en el bolsillo de su chaqueta. Pero se olvidó de la hamburguesa y guardó la chaqueta durante un año. Después de ese tiempo, el hombre encontró aquella chaqueta mientras miraba entre la ropa de su armario y para su sorpresa, en el bolsillo encontró algo… ¡la hamburguesa, exactamente en el mismo estado en el que la dejo!

El hombre contó a sus amigos el descubrimiento, pero ellos no le creyeron. Entonces decidió comenzar a guardar hamburguesas en su sótano, para demostrar a la humanidad su descubrimiento. Y pasaron 18 largos años… Hoy el hombre tiene la mayor colección de
Big Macs inmortales del mundo.

Así pues, pudo demostrar a la humanidad que las
hostias consagradas del todo poderoso Ronald McDonald, han alcanzando la salvación terrenal y que viven eternamente entre nosotros, sin desplazarse a planos paralelos de la realidad. El paraíso están aquí y ahora.
I’m lovin’ it
¡¡Aleluya!!
El Evangelio en video

Nota bene:
Número de cuenta bancaria para donativos.
5555 1234 99 1000110001
La Verdad no es gratis, amigos.

martes, abril 10, 2007

¡Están locos estos romanos!


He de admitir que siempre he sido de apoyar más la causa gala que la romana, una manía que tengo de apoyar las causas de las minorías, ya ves. Por eso siempre he sido una rendida admiradora de Astérix y Obelix y de su encantador perro Ideafix. No eran altos ni guapos, pero contaban con la impagable ayuda de Panoramix, el druida que elaboraba para ellos esa fantástica pócima, que les permitía sacar las sandalias a los romanos a golpe de efecto mandibular. Pero los romanos también tenían su formula especial, el garum. Era algo así como el ketchup del Imperio Romano porque lo utilizaban con casi todo. Elaborado con vísceras de algunos pescados, macerado con vino, vinagre, pimienta, aceite y agua, les permitía enmascarar los sabores cercanos a la putrefacción de los alimentos deteriorados.

Pero no es que se lo pusieran a todos y cada uno de los platos de su recetario, sin importar que fuera carne, pescado, verduras o legumbres, es que además ¡lo usaban como afrodisíaco! Y va más lejos el tema, las mujeres adineradas de la Roma Imperial, lo usaban como un costosísimo cosmético, ¡por que yo lo valgo!… Jo, no puedo dejar de imaginarme a las romanas, con el mismo sentido estético y sexual que
la Niña de Shrek.

Aunque el uso del garum nos pueda parecer una locura, lo cierto es que el refinamiento de los romanos en cuanto a gastronomía dejo una profunda huella, como gran parte de su legado cultural. Y es gracias Marco Gavio Apicio y a su obra De Re Coquinaria, como podemos ser conscientes de lo increíblemente imaginativa y rebuscada que fue gastronomía de la época. Aperitivos como, lengua de flamenco rosa y sesos de ruiseñor o vulva de cerda rellena, son algunos de los excéntricos platos que degustaban las clases altas del Imperio. De aquellos tiempos ha transcendido la estructura de las comidas, el engorde de capones o el cebado para conseguir un gran y untoso hígado de ave, además del uso de una gran cantidad de hierbas y especias.

La revista de historia Clio
, regala con su último número “El Arte de la Cocina, Recetas de la Roma Imperial” una nueva traducción del tratado de gastronomía “De Re Coquinaria”, con una fantástica introducción de Daniel Vázquez Sallés. En este libro podéis encontrar algunas de las recetas recopiladas por Apicio y algunas más, hasta un total de 481 elaboraciones, que condensan la sabiduría culinaria del Imperio Romano.