sábado, marzo 20, 2010

Tartar de champiñones con miso y nueces


Es muy habitual que a los que nos encanta cocinar, tengamos la cocina llena de aparatos y artilugios; grandes, pequeños, cómodos, innecesarios, versátiles, prácticos o completamente inútiles. En mi casa hay ejemplos muy claros de esas compras que creemos totalmente necesarias, como la donuts maker machines , que pasará a la historia como el aparato menos utilizado de mi cocina. Hay otros casos como el de la vaporera de cristal o el imprescindible rallador Microplane, sin los que decididamente no podría vivir.

Hace unos días Moulinex tuvo el detalle de hacerme llegar un nuevo pequeño electrodoméstico que próximamente saldrá al mercado para que pudiese probarlo, el Fresh Express. Se trata de un aparato que permite rallar, laminar y picar verduras, quesos y frutos secos. Lo primero que pensé nada más desembalarla es que tiene un diseño muy atractivo; frontal metálico, llamativos colores, es una máquina compacta y segura. Los detalles que más me han gustado son que es un aparato consistente que se guarda con comodidad al quedar todo compactado en una pieza única. Cuenta además con un práctico recoge cables y todas sus piezas se pueden lavar en el lavavajillas, algo que considero fundamental. Está pensando para que podamos colocar directamente la ensaladera donde vayamos a disponer los ingredientes. Por su diseño es un aparato que perfectamente puede colocarse en la encimera, y seguro que llamará la atención de nuestras visitas. Es perfecto para que los niños nos ayuden en la cocina, ya que es muy seguro, porque nos obliga a tener una de las manos el pulsador y otra en el empujador de los ingredientes. En resumidas cuentas se trata de una versión eléctrica y más doméstica de una mandolina.

No tengo muy claro si hubiese comprado ese aparato por propia iniciativa, pero quizás sea porque soy una fan incondicional de la mandolina, a la que encuentro más versátil. De todos modos lo veo práctico para todos aquellos que no dedican mucho tiempo a la cocina, pero a los que les gusta la variedad de ingredientes y texturas en sus platos. El mejor de sus accesorios sin duda el laminador, que no tengo ninguna duda de que será el que más usemos todos los que la tengamos en casa. En el video podéis ver con todo lujo de detalles como es su funcionamiento.

La receta que he elaborado con ayuda de la Fresh Express de Moulinex me llevo poco más de un periquete prepararla. Para los que no conozcáis la pasta de miso, deciros que tiene un sabor intenso a cereales tostados y un fuerte toque de sal. Es uno de los ingredientes fundamentales de la cocina japonesa, donde además de para elaborar sopas, se usa para marinadas y aderezos. Es importante que cuando lo usemos no lo sometamos a altas temperaturas. Las diferentes variedades del miso (arroz, cebada o soja con diferentes tiempos y procesos de fermentación), se pueden adquirir adquirir en herboristerías. En este enlace podéis encontrar información interesante sobre este condimento.
Tartar de champiñones con miso y nueces
Ingredientes
[para 4 personas]
20-25 champiñones de París grandes y lo más frescos posible
2 o 3 cucharadas de miso (hatchômiso)
50 gr. de nueces peladas
Brotes de cebollino de
Koppert Cress
Agua
Aceite de oliva virgen extra
Pan cracker crujiente de
Santa Rita

Elaboración
Comenzamos elaborado el aderezo del tartar, para ello ponemos en un bol 3 o 4 cucharadas de agua templada, añadimos el miso y removemos hasta que esté completamente disuelto. Ponemos el accesorio amarillo en la Fresh Express de Moulinex y picamos las nueces, de forma que queden reducidas a un polvo grueso. Incorporar las nueces al miso y mezclamos hasta que resulte una masa homogénea y espesa.


Limpiar los champiñones de cualquier resto de tierra con un cepillo. Cortar la parte oxidada del tallo y pelar el sombrero quitando la capa exterior. Colocar el rallador rojo en la Fresh Express de Moulinex, introducir un par de champiñones cortados por la mitad y pulsar el botón de marcha. Para conseguir el mismo corte se puede usar un rallador manual grueso. Reservamos los dos últimos champiñones rallados para decorar el plato.

Aliñar el champiñón triturado con una cucharada de aceite de oliva virgen extra, y después añadir la salsa de miso con nueces, removiendo con delicadeza para que se mezcle el conjunto. Con ayuda de un molde de emplatar, disponemos el tartar en un plato y colocamos unas virutas de pan cracker de Santa Rita con la finalidad de aportar una textura crujiente al plato. Sobre todo ello ponemos ralladura de champiñón fresco sin aderezar y unos brotes de cebollino para decorar. Servir inmediatamente. Esta receta es perfecta como guarnición para cualquier plato de carne a la plancha.

domingo, marzo 07, 2010

Sopa caprese

Sopa caprese
Debe de ser por la desesperación que provoca un invierno tan duro, porque los días comienzan a alargarse prodigiosamente, o quizás porque he visto los primeros brotes en los árboles, pero el cuerpo empieza a pedirme platos más frescos y ligeros, más primaverales. Aunque el invierno comienza a morir lentamente, el buen tiempo todavía no es más que una ilusión óptica y al salir a la calle notas la realidad helándote la cara.

El sol radiante que nos ha regalado el fin de semana, me ha hecho sentir el antojo de una crema fría a base de tomate; un salmorejo o un gazpacho tal vez. Capricho poco viable teniendo en cuenta la poca calidad de los tomates de esta época, y una temeridad culinaria cuando en la calle apenas pasamos de los 5ºC. Así que se me ha ocurrido darle la vuelta al concepto y transformar una la clásica ensalada caprese a base de tomate, mozzarella y albahaca, en una crema invernal con la que comenzar la transición estacional.
Pastillas de albahaca
Encontrar albahaca fresca, cuando ya he consumido todas las reservas que me dio la generosa planta que habitó mi balcón este verano, ha sido un inconveniente que he solucionado con bastante dignidad. Hace unas semanas adquirí en un supermercado francés unas pastillas a base de albahaca y aceite de oliva de sabor muy resultón. “Nueces de sabor” que tienen un corazón fundente de hierbas, que se derrite rápidamente al entrar en contacto con los alimentos calientes. Un producto práctico que tiene el gran inconveniente de tener aceite de palma hidrogenado entre sus ingredientes.
Sopa caprese
El resultado es una sopa cremosa de sabor intenso, que se prepara en un periquete y que recuerda a las sabrosas sopas frías andaluzas. Es recomendable usar un buen tomate triturado en conserva y si es posible, que la mozzarela sea de leche de búfala, aunque si es de vaca tampoco queda mal. Sé que es complicado encontrar las pastillas fundentes de albahaca, pero se puede usar albahaca seca, o si tenéis suerte y la encontráis, un buen manojo de albahaca fresca. En mi caso, unos brotes de rábano negro de Koppert Cress, que me han servido para darle un toque de frescura al plato.

Ingredientes
[para 2 o 3 personas]
400 ml de tomate triturado
1 bola de queso mozzarella
Albahaca
Microvegetales
½ cebolla
2 dientes de ajo
Aceite de oliva virgen extra
Sal

Elaboración
En una olla grande calentar 8 o 10 cucharadas de aceite de oliva virgen extra, en que sofreiremos lentamente los dos ajos picados finos. Antes de que el ajo comience a tomar color, añadiremos la media cebolla cortada muy fina, incorporando una pizca generosa de sal para ayudar al sudado del agua de vegetación. Pochar a fuego lento y cuando la cebolla esté transparente y blanda, incorporar la albahaca y deja infusionar el conjunto unos minutos para que el aceite se aromatice.
Sopa caprese
Agregar el tomate triturado, remover y deja cocer a fuego medio durante 10 minutos. Añadir la mitad del queso mozzarella previamente rallado y dejar que funda. Una vez se haya derretido el queso, trituramos la sopa con la batidora, hasta conseguir una crema fina y sin grumos.
Sopa caprese
Presentar la sopa acompañada del resto del queso mozzarela rallado y unos brotes de rábano negro o de albahaca fresca. Servir caliente.

jueves, marzo 04, 2010

Esloul[timo].com

Esloultimo.com
Seguro que muchos recordáis cuando hace unos meses toda la prensa se hacía eco de apertura de una novedosa tienda de Barcelona que “vendía” productos gratis. Esloultimo.com acaparó la atención de todos los medios con su innovador sistema de negocio: el cliente pagaba 5€ y durante 6 meses, y de forma quincenal, podía acceder a llevarse 5 productos recién salidos al mercado totalmente gratis. Un chollo, ¿no?

Una idea brillante que consistía en que los clientes pudiesen probar novedades a un precio mucho más que asequible, para luego hacer estudios de mercado. Hasta aquí fantástico. Los problemas parece ser que comenzaron con la avalancha de público que quiso participar en la iniciativa. Ante tal saturación, Esloúltimo comenzó a cambiar su sistema de venta. Primero dejaron de admitir clientes que no se hubiesen dado de alta en su web antes de una fecha determinada. Después limitaron las visitas quincenales, de forma que sólo podías visitar la tienda cuando recibías una invitación. Y por último, cada vez que visitabas la tienda, previa invitación, debías abonar 5€ por llevarte 5 artículos. Vamos, que lo que era un chollo para los compradores, se ha convertido en un auténtico filón para la tienda.
Cacao instánteo de Nestlé Gold y Crema de chocolate para postres de Nestlé
A lo pocos días de abrir la tienda, y evitándome las larguísimas colas por estar previamente inscrita en un su web, pude hacer mi primera compra. Los artículos que se ofrecían esos días no eran ni mucho menos interesantes; algunas muestras de productos cosméticos e higiénicos, artículos de alimentación y algunos de limpieza. No me llevé nada especialmente estimulante y ahora tenía que esperar a recibir invitaciones, vía email, para poder seguir llevándome productos con los 5€ que había pagado.Cacito de caldo de carne Knorr y Esencias para sartén y plancha de Avecrem
Hace unas semanas recibí una invitación y el pasado fin de semana me acerqué para hacer mi segunda compra. La primera sorpresa es que a pesar de haber concertado hora (disponen de una agenda de reserva con tramos de un ¼ de hora), tuve que esperar más de 20 minutos de cola. Al llegar al mostrador e identificarme, me hicieron una batería de preguntas sobre mi situación laboral y personal, para acto seguido solicitarme 5€ para poder comprar. Cuando les indico que cuando yo me inscribí, la oferta era de 5€ para seis meses (lo que ellos llamaban tarifa plana), me replican diciendo que eso sólo era para los clientes que se dieron de alta en la tienda los 4 primeros días después de la apertura.
Las normas las han ido cambiando sobre la marcha, según les ha interesado y para su propio beneficio. Por lo que ahora la tienda no tiene absolutamente ningún interés. Acabas pagando por escoger entre un número de artículos muy reducidos, por los que en muchos casos no sientes ningún tipo de impulso como consumidor. En esta ocasión me lleve los productos que podéis ver en las fotos: un cacao soluble, crema de chocolate para postres, caldo de carne, pastillas de esencias y porque no vi otra cosa más interesante, unos paños atrapacolores para la lavadora. Cuando pasas por caja te dan un ticket en el se refleja el coste de los productos en tienda, en mi caso algo más de 10€.
Conclusión: he acabado pagando la mitad de lo que pagaría en una tienda, por una serie de productos por los que no tengo prácticamente ningún interés, y que posiblemente nunca hubiese comprado, perdiendo además parte de mi valioso tiempo. Por cierto, nunca he recibido ninguna llamada para preguntarme mi opinión sobre ninguno de los productos que he probado. Con todo lo que os he contado, os podéis imaginar que no tengo ninguna intención de volver a la tienda de Esloúltimo. Y si alguno tenéis intención de hacerlo, espero que os sirva mi experiencia.