domingo, mayo 06, 2012

Nuestro veneno cotidiano



Os recomiendo buscar un rato y ver este interesante documental sobre de como miles de moléculas químicas están presentes en nuestra alimentación diaria, sin que apenas se haya estudiado el impacto de estas en la salud. El estudio se basa una investigación llevada a cambo en Europa, Asia y América del norte, apoyándose en numerosos estudios científicos pero también en testimonios de científicos, investigadores, representantes de las agencias de reglamentación, en el que se demuestra que la causa principal de la epidemia es de origen medioambiental.

"La cadena de alimentación está contaminada", mantiene la periodista francesa especializada en agroalimentación Marie-Monique Robin, autora del libro y el documental "Nuestro veneno cotidiano", obra que acaba de salir a la venta en su edición en castellano.

"Los perturbadores endocrinos están en todas partes, como el bisfenol A en los biberones, en los recipientes de plástico duro o en las latas de conservas, los ftalatos en los plásticos blandos o el PFOA en las sartenes antiadherentes (teflón), los cosméticos, los detergentes, y, por supuesto, los pesticidas"

Muy inquietante y preocupante.

7 comentarios:

Beatriz Tobegourmet dijo...

Súper interesante. Gracias por esta información!

JM Mulet dijo...

Pues en mi opinión Marie-Monique Robin es una conspiranoica patológica de libro. Se dedica a asustar a la gente con algo tan cotidiano como la alimentación, pero científicamente sus teorías no se sostienen. De hecho se basa en coger los testimonios de una minoría de científicos y en obviar los datos de la mayoría, que van en sentido contrario. La mejor prueba es que si según ella cada día nos estamos envenenando más con la alimentación ¿cómo es que la esperanza de vida sigue subiendo? ¿No tendría que ser al revés?

Joaquin Sevilla dijo...

Yo soy mucho menos experto que J. M. Mulet en estos temas, pero mi impresión coincide completamente en que esa visión tan catastrofista no se sostiene con todos los datos reales.

Juan de Elche dijo...

No conozco a la Sra. Robin y no puedo "etiquetarla" de nada -sea de libro o de cualquier otra cosa-.
A que se dedica lo dice ella en el documental: "... recopilar información y publicarla ...", que lo haga bien o mal ya es otra cosa.
Sobre las minorías o mayorías sean de científicos o de moscas siempre hay que estar al margen, por que la razón no la tienen los tamaños, y eso cualquier "científico" debería saberlo, desde tiempos de Galileo Galilei -y aún así esto se mueve-.
Si además añadimos que esos "cientificos" son los que hace años dijeron maravillas de los aceites de semillas y pestes del aceite de oliva, que son "asalariados" de la industria, etc. etc. la credibilidad de esos cientificos queda a la altura de los contables/economistas de Lehman Brothers o de Madoff -que también eran grandes y reputados profesionales-.
Sobre eso de que la mejor prueba de que la industria es "inocua" -o positiva- es el aumento de la esperanza de vida, manda lereles.
Solo a título enunciativo y no enumerativo, como muestra que no agota las razones: 1º.- ¿La mejora en la higiene personal no aumenta la esperanza de vida?. 2º.- ¿la mejora en los medios sanitarios no mejora la esperanza de vida?. 3º.- ¿la mejora en las condiciones de trabajo no acrecienta la esperanza de vida?. etc. etc. etc.
Y todas esas cosas se obvian por que lo que se quiere hacer valer es que todo se debe a la "MEJORA" de la "CALIDAD" de la alimentación.
Que comamos "todos" no quiere decir que comamos "mejor", que eliminar el "hambre" y cubrir los aportes mínimos de alimentos a la población hace que esta mejore su vida y su expectativa de vida es cierto, pero extrapolar que se "come mejor" no tiene ni pies ni cabeza.
Y el que tenga que vender su "libro" que vaya al programa de Mercedes Milá.

Miss Migas dijo...

Muy interesante, sin duda, pero el problema básico es que hoy en día la cadena es tan tan grande que se nos descontrola por todas partes. Donde esté el buen huerto caserito.... Besos

El Oteador de los Mercados dijo...

Es mucho más sencillo llegar a la gran opinión pública a través del miedo, utilizando medias verdades, que con el rigor científico que no vende ni 1/2 línea en los medios.

Josem dijo...

Solo una cuestión que ya me ha hecho cerrar el vídeo, decir que la carne de animal se engorda con antibiótico es no saber ni de carne ni de antibiótico. Cuestión aparte es que nuestro sistema de alimentación está para dar beneficios a una de las más poderosas industrias, olvidándose del consumidor, al que "engaña2 con el aspecto, presentación, sabores, aromas y lenguaje,sobre todo el lenguaje...pero vamos el ser humano es omnívoro, solo que muy vagos a veces para escoger y decidir y os inclinamos a consumir lo que nos ofrecen.