Increíble como funciona el marketing del sexo; la anterior entrada sobre las pollas en vinagre, ha batido el record de visitas de este blog. No lo tenía programado, pero voy a poner más noticias que tengan que ver con cochinadas, por lo menos en apariencia. Me imagino que por aquí caerá alguno/a buscando información sobre penetración con verduras fálicas… pues lamento informarle amigo lector, que aquí solo va a encontrarse con una receta de verduras, con un único orificio como destino, la boca. Lo siento y más suerte la próxima vez.
Para los que tenéis controladas las bajas pasiones y queréis seguir leyendo sobre la receta, es conveniente explicar la etimología del nombre de este plato. Como ya aclaró en su momento el Gourmet de Provincias, “follado (del gallego folla=hoja) es el nombre que por aquí se le suele dar a los platos de láminas superpuestas. Un milhojas es un milfollas o un follado, la pasta de hojaldre es pasta follada o de folla...”.
Para los que tenéis controladas las bajas pasiones y queréis seguir leyendo sobre la receta, es conveniente explicar la etimología del nombre de este plato. Como ya aclaró en su momento el Gourmet de Provincias, “follado (del gallego folla=hoja) es el nombre que por aquí se le suele dar a los platos de láminas superpuestas. Un milhojas es un milfollas o un follado, la pasta de hojaldre es pasta follada o de folla...”.
La historia de esta elaboración comienza en Santiago de Compostela, donde compré, entre otros muchos productos típicos, un par de quesos en el Mercado de Abastos, un San Simón y un Arzúa-Ulloa. Tenía ya mi cupo de queso cubierto, pero no conté con lo buenísimas vendedoras que son las aldeanas que venden verdura en el exterior del mercado. En sus puestos es habitual ver manojos de grelos recién recogidos, ajos, cebollas, berzas… Pero en sus cestas “esconden” otras viandas. Digo esconden, porque te apartan y te enseñan su mercancía como si se tratase de la más ilegal de las drogas. Pues fui a dar con la más anciana y obstinada de las vendedoras compostelanas, y por poco le acabo comprando todo lo que llevaba en las cestas. Al final, conseguí hacerle entrar en razón y solo le compré un hermoso Arzúa-Ulloa de granja, de aroma mucho más genuino y sabor más sabroso que el industrial.
Después de probarlo sólo, con membrillo o untado en pan, me apetecía terminar el queso que me quedaba empleándolo en alguna receta en caliente. Buscando por Internet, encontré en el blog Gastronomía en verso una receta de título socarrón, que tiene muy pocas referencias y en todas ellas se reseña al restaurante A Parada das Bestas, de donde parece ser procede este plato.
Con algunas variaciones este es mi adaptación del “Fornicado” de verduras:
Ingredientes:
2 Zanahorias
200 gr. Setas ostra
½ Calabacín
2 Cebolleta
2 Pimientos verdes
Aceite oliva virgen extra
Salsa de soja
Queso Arzúa-Ulloa
Con algunas variaciones este es mi adaptación del “Fornicado” de verduras:
Ingredientes:
2 Zanahorias
200 gr. Setas ostra
½ Calabacín
2 Cebolleta
2 Pimientos verdes
Aceite oliva virgen extra
Salsa de soja
Queso Arzúa-Ulloa
Elaboración
Cortar todas las verduras en una juliana lo más fina posible. Después se procede a saltear las verduras, añadiendo primero las más duras como la zanahoria o el pimiento verde y posteriormente las que necesiten menos tiempo de cocción, como la cebolla, el calabacín o las setas. El salteado se hará a fuego fuerte, removiendo constantemente durante 5 minutos aproximadamente.
Cortar todas las verduras en una juliana lo más fina posible. Después se procede a saltear las verduras, añadiendo primero las más duras como la zanahoria o el pimiento verde y posteriormente las que necesiten menos tiempo de cocción, como la cebolla, el calabacín o las setas. El salteado se hará a fuego fuerte, removiendo constantemente durante 5 minutos aproximadamente.
En el último momento se añade un chorrito de salsa de soja, por lo que evitaremos poner sal. Se retiran del fuego las verduras y se colocan en un recipiente para horno, donde se añadirá por encima, dos o tres cucharadas de queso por ración. Se introducen las verduras con el queso en el horno bien caliente, y lo dejamos gratinando durante 5 min a 180ºC.

Para acompañarlo, nada mejor que un ribeiro de treixadura, como el que tuvo el detalle de enviarnos Viña Costeira a todos los bloggers que asistimos al Forum de Santiago y a los que dedico esta receta.
Para acompañarlo, nada mejor que un ribeiro de treixadura, como el que tuvo el detalle de enviarnos Viña Costeira a todos los bloggers que asistimos al Forum de Santiago y a los que dedico esta receta.
