martes, noviembre 03, 2015

No al azúcar en los piquillos

Pimiento del Piquillo de Lodosa confitado con paté de ajo asado
Pimiento del Piquillo de Lodosa confitado con paté de ajo asado
Ponerle azúcar a los pimientos de piquillo es un pecado gastronómico tan gordo como echarle ketchup a un chuletón de vaca. Pocos los tendrán tan cuadrados de pedir ketchup en un asador, pero en la intimidad de las cocinas a los pobres piquillos se les hacen unas fechorías de lo más preocupantes...

Un piquillo confitado no necesita ni un átomo de azúcar, lo que necesita es tiempo, un fuego suave y que les prestes un mínimo de atención. En un par de horas se consigue un delicado y genuino sabor dulce, quedando el piquillo con una textura ligeramente melosa.

Quizás en restauración sea más complicado dedicarle tanto tiempo, pero en casa se puede hacer sin dificultad y el resultado merece la pena. Si hoy habíais pensado cocinar piquillos, ponedlos ya al fuego y en un par de horas me contáis el resultado ;)