
300 ml de nata
3 o 4 Ramas de romero
2 Yemas de huevo
Que ilusión el otro día al abrir el buzón y encontrar una nota de correos, notificándome que me pasase por la oficina para recoger un paquete remitido por Rafa. Sin tiempo para poder acercarme, le robe un rato a la hora de la comida para pasarme a por el paquete, sino tenía que esperar todo el fin de semana y no creo que hubiera resistido con tanta emoción contenida en el cuerpo. En serio, no exagero, yo soy así de impulsiva.
Entre como un ciclón a correos, cogí el paquete y sin poder abrirlo me fui conduciendo a toda pastilla al trabajo. Una vez allí todavía tarde un rato en poder abrirlo. Encima Rafa lo había precintado a prueba de desastres nucleares. Aunque lo cierto es que tanto envoltorio, le añadió mucha más emoción al paquete.
¡Por fin puedo ver el contenido! Hay que ver que detalles tiene este Rafa. Para agradecerme el haber prologado su libro recopilatorio de recetas, me hizo llegar una lata de sirope de arce de Canadá, de la cosecha de este invierno. Pero el detalle que más me gustó sin duda, fue la carta manuscrita que acompañaba al sirope. Hoy en día es raro recibir una carta escrita a mano y como todo lo artesanal, merece reconocimiento y admiración. Pues no me daría pereza ni nada, ponerme ahora a escribir una carta a boli, sin tachones y con las líneas rectas.
Muchísimas gracias Rafa, todo un detalle por tu parte. El bote de sirope posa con mis muñecos de Pete Fowler, en homenaje a los canadienses más famosos de la televisión Terrance y Phillip.
La lata lleva una interesante receta que llevaré a la práctica, además de otras muchas que están en el blog de Rafa. ¿Alguna sugerencia para el sirope?
Sin duda lo mejor la didáctica y deliciosa compañía de Philippe Regol, con el que he compartido la degustación del menú de verduras ofrecido por Maher en Baluarte, diseñado con motivo del Congreso "Vive las verduras". Realmente interesante poder compartir con un maestro de la cocina y de la observación gastronómica, las valoraciones de un menú realmente delicioso, en el que con cierta vergüenza, tengo que admitir que comí mi primera lengua (de ternera). Mi más sincera felicitación a Enrique Martínez (Enriquito) por una ejecución impecable de todos los platos y una vez más... muchísimas gracias por todo Enrique.
Os dejo con unas escuetas entrevistas a Quique Dacosta y a Martín Besategui, realizadas por ReynoGourmet.tv y que entre otros muchos documentos graficos podeis encontrar en su pagina, la sección dedicada exclusivamente a "Vive las verduras".
Tengo que dar las gracias a Enrique y a Desi, por invitarme a tan interesante iniciativa. Fue un placer compartir con vosotros esa agradable sobremesa que nos tuvo charlando, hasta las tres de la mañana.
Por fin una joya práctica, el anillo salero. Hará que te conviertas en el punto de atención de cualquier cena, todos querrán pedirte la mano para salar sus platos. Sugiero al diseñador que cree los pendientes aceitera&vinagrera, serian increíblemente prácticos el día que te vas de picnic.
De todas formas por los 345$ que cuesta, te puedes comprar un motón de modernos saleros.
Mi aportación particular, es una cebolla caramelizada con Coca-cola, en un intento de de aprovechar media botella que tenia en casa, sobrante de una cena con amigos. La idea es freir a fuego lento unas cuantas cebollas cortadas finamente y una vez que comienzan a tomar color, se va añadiendo un poco de Coca-cola, se espera a que se evapore y se va añadiendo más. La proporción que use, un poco a ojo, fue de 4 cebollas, por unos 750 ml de refresco. Como la versión de esta cola era la Zero, que no tiene azúcar pero tiene Aspartamo (E951) y Acesulfamo-k (E950), le añadi un par de cucharadas de azúcar. Aunque el dulzor no ocultó ese sabor ácido de la Coca-cola, que a mi me hace recordar a algunos limpiadores de ese hombre musculoso y calvo con cierto aspecto gay.
Y como a mí no me gusta esta bebida, pues aquí van 11 razones para no beber Coca-cola.
Más recetas con Coca-cola.
Y más recetas.
Recordando: Aguas Negras del Imperialismo Yanqui™ o como hacer tu propia CocaCola
"El increíble ano comestible"... Sinceramente, cuando veo este tipo de cosas me planteo el hecho de que la humanidad ha tocado techo y estamos al borde la extinción colectiva. Si, bombones con forma de ano bien prieto, así es la oferta de esta web. Hay un pensamiento que no deja de rondarme por la cabeza, ¿de quien han sacado el molde para hacer los bombones en serie? ¿Quien es el individuo o individua, a la que le comen el culo reiteradamente?
Disponibles en varios sabores y elaborados con chocolate belga de alta calidad; chocolate con leche, chocolate blanco, con café o naranja. Se venden en cajas de 12 unidades, por unas 6 libras esterlinas.
Recordando: Zumo de culo