lunes, abril 30, 2018

Hilario Arbelaitz inaugura la temporada del Espárrago fresco de Navarra


El cocinero Hilario Arbelaitz, del Restaurante Zuberoa, fue homenajeado en la Cata del Primer Espárrago fresco de Navarra
Como cada año por esta temporada, un cocinero de prestigio es el encargado de dar el pistoletazo de salida a la campaña de Espárrago fresco de Navarra. En esta ocasión hemos contado con un vecino muy querido y respetado por toda la comunidad gastronómica, el gran Hilario Arbelaitz del Restaurante Zuberoa de Oiartzun (Gipuzkoa).

En los próximos tres meses se podrá encontrar en el mercado el espárrago navarro fresco, que recomiendo degustar o bien laminado en crudo, a modo de carpaccio aliñado a modo de ensalada, o marcados a la plancha, elaboración que añade maillard al espárrago, que le da un toque fantástico. En este caso, no es necesario blanquearlo para que consiga una buena textura. Con dos o tres minutos por cada lado, el espárrago queda perfecto para consumir.

Los espárragos se pelan para quitar la parte exterior que ha estado en contacto con la tierra. Si son del calibre adecuado, no será necesario pelar demasiado. Si  por el contrario son demasiado gruesos o bastos, se pueden seguir pelando hasta llegar a la parte más tierna.

Un buen truco para saber duración de la temporada del Espárrago fresco de Navarra, es recordar el refrán: 

“Los de abril para mi, los de mayo para el amo y los de junio para el ninguno”

Rita Restaurante - Donostia/San Sebastián

Restaurante Rita by Ismael Iglesias
Mandasko Dukearen Pasealekua, 6-8
Donostia
Una visita express a Donosti me ha dado para conocer la interesante propuesta gastronómica del Restaurante Rita​. 

Una cocina que orbita alrededor del producto, con elaboraciones donde los ingredientes protagonistas, y sus sabores, interpretan papeles muy bien definidos. Duetos culinarios extraordinarios, como el txangurro con yema de huevo, o las habitas repeladas con kokotxa de bacalao. 

Las elaboraciones sin extravagancias, proponen sutiles matices como las sisas laminadas crudas, o la esencia de pino que aparece junto a los perrechicos en el plato de atún rojo braseado al momento con soplete. 

Una sencillez meditada que se disfruta en el paladar, que no se distrae con sabores superfluos o tendenciosos.
Aceituna, papada y pan feo
Crema de guisantes, zanahoria, apio y almendras


Calçot, tempura de ceniza y romescu
Habitas y kokotxa
- Familia Valdelana 100 % Malvasía
- Ramón Bilbao Edición Limitada 100% Verdejo 2016
Txangurro y yema de huevo
Berretes 2015
Microbodega Del Alumbro
Godello 50%, Albillo Real 50%
Vieira, dashi, caviar cítrico y aceite de pino
Patata, brandada y trufa bianchetto
Atún rojo braseado, sisa laminada cruda y aceite de pino


La Vieille Ferme Rouge 2016
Cariñena, Cinsaut, Grenache y Syrah
Salmonete, sus espinas, socarrat y camarones tintados
Supurao Ojuel Tinto 2016
Uvas pasificadas de Tempranillo y Garnacha
Aceituna negra, remolacha y regaliz
Pasta sablé, calabaza, vainilla y avellanas
Restaurante Rita by Ismael Iglesias​
Mandasko Dukearen Pasealekua, 6-8 
Donostia

viernes, abril 20, 2018

¿Quién, dónde y cómo se escribió por primera vez la palabra COMER?

MJ2 Artesanos Blog de artesanía y réplicas

Distinguimos la Historia de la Prehistoria, a partir del momento que aparece la escritura y con ella el testimonio directo de nuestros antepasados. La primera civilización que nos consta que escribiese, y a quien por tanto se adjudica el invento, es la Sumeria. No se trataría de lo que hoy conocemos como escritura con caracteres, sino una protoescritura basada en pictogramas que se denomina escritura cuneiforme.

A los sumerios les encantaba escribir y documentaron muchísimos momentos de su día a día en las tablillas de barro, donde moldeaban el mensaje mediante un palito biselado con el que hacían cuñas  en la masa de barro fresco. Su escritura se fue sofisticando con el tiempo, pero en sus inicios era muy fácil de interpretar, ya que son ideogramas que, incluso hoy en día, nos resultan evidentes de dilucidar.

Hay que recordar que esta gente son los verdaderos máquinas de la Antigüedad, básicamente porque inventaron la agricultura, la ganadería, la rueda, las leyes, las ciudades… Unos desarrollos empujaban a otros, ya que el mero hecho de guardar y mercadear con el cereal que se cultivaba, hizo necesaria la aparición de conceptos que permitiese por ejemplo contar y documentar su gestión.

Uno de los trámites que registraban en sus tablillas, eran los pagos retributivos que se hacían por un determinado trabajo que, muy habitualmente, se abonaban en forma de comida o bebida. De la bebida, otro inventazo que se cascaron los sumerios; la cerveza, hablaremos otro día, porque vamos a ver cómo los sumerios idearon transmitir gráficamente la idea de “comer”.

Sin duda la gran innovación culinaria de los sumerios, fue la invención del pan. Tras conseguir cultivar cereales, dieron con la fórmula moler el trigo, mezclarlo con agua y sal, para posteriormente fermentar y hornear la masa resultante. Un invento que sigue vigente a día de hoy, con una penetración cultural enorme, y que en su día supuso toda la una revolución alimentaria.

Hasta tal punto tenía importancia el pan, que cuando los sumerios tuvieron que representar el símbolo de “comer”, lo hicieron tomando el pictograma de una cabeza humana, llevándose un pan a la boca. Dicho de otro modo, para los sumerios el hecho de comer, era comer, por encima de cualquier otro alimento, pan.

Así que podemos concluir que la primera vez que se escribió la palabra COMER en el mundo, fue para referirse la asociación cultural del hecho de comer, con un alimento concreto, como es el pan. 

Que contemos los huevos por docenas, también es cosa de los sumerios, pero eso lo dejamos para otro día ;)

jueves, abril 19, 2018

Jamón Ibérico made in USA

Cerdos ibéricos en la dehesa estadounidense de Georgia
Foto de Melissa Golden/Redux para Eater
¡Lo que nos gusta una Denominación de Origen en España! ¡Nos vuelve locos! Convertido en argumento administrativo para definir nuestra identidad, cada zona del país compite por tener la mayor cantidad y las más potentes denominaciones de origen, aunque  luego resulte que el producto en cuestión tenga un arraigo y unas raíces culturales bastante superficiales.

De todas las DO’s que he podido conocer, la que mejor ejemplifica hasta donde somos capaces de llegar, en eso de buscar la identidad más genuina y exclusiva, es la Denominación de Origen Lebrija, en Sevilla. Una DO que tiene una única bodega desde su creación en 2010. Sí, UNA. En el colmo de hilar fino, nos quieren hacer creer que el vino de Lebrija es tan único y exclusivo, que merece el amparo de una entidad institucional que lo proteja y preserve su identidad. Que estén admitidas variedades foráneas como Syrah, Merlot o Cabernet Sauvignon, entre las propias del Marco de Jerez (de su exclusión viene todo este tinglado), no parece ser un problema a la hora de perfilar su genuina personalidad.


Seguro que ya hay alguien ofendido por el hecho de atreverme a cuestionar a Lebrija y sus vinos, ya que este trinomio de producto/territorio/identidad está construido para sacar nuestra faceta más tribal y defender lo nuestro con rabia y pasión, pero este es un caso paradigmático de cómo la atomización de DO’s no sirve para nada y, a lo peor, nos deja con el culo al aire. Si Lebrija merece, como parece reconocer el Ministerio de Agricultura, su propia Denominación de Origen, ¿cuántas otras localidades no merecerán su distinción por peculiaridades que les hacen únicos?

A la vista de lo que nos gusta matizar las diferencias con el vecino, y evidenciarlas todo lo posible, se tendría que otorgar una Denominación de Origen en exclusiva para cada localidad del país. Esto también iría en línea de nuestro estilo burocrático, donde lo que no pasa por un circuito administrativo, no es digno de gozar de una distinción o categoría especial. Las DO’s son como títulos nobiliarios y estos productos son la aristocracia de la alimentación estatal, gozando de subvenciones, promoción y protección.

¿Y qué problema hay en fragmentar nuestra identidad gastronómica en partículas subatómicas? Aparentemente ninguno, es la base de nuestro ADN y de los míticos conflictos entre Villarriba y Villabajo, que tan bien nos definen, hasta que viene uno más listo, más guapo y más alto que nosotros, y nos pone en nuestro sitio.

Aquí va un ejemplo de cómo nos metemos goles en propia puerta. Resulta que nuestro maravilloso jamón ibérico de bellota, que está amparado por cuatro fantásticas Denominaciones de Origen (D.O. Guijuelo, D.O. Dehesa de Extremadura, D.O. Jamón Los Pedroches y D.O. Jamón de Huelva, actualmente D.O. Jamón de Jabugo), no tiene una Denominación de Origen que lo vincule al país de origen. En otras palabras, no existe D.O. Jamón Ibérico de España.

Hemos pretendido que el consumidor extranjero distinga entre Guijuelo y Jabugo, porque para nosotros tienen identidades tan sumamente diferenciadas, que el hecho de sugerir que se parecen ya es una ofensa en sí misma, pero no nos hemos dado cuenta de que esa táctica es pegarse un tiro en el pie, porque los consumidores de fuera no van a compartir esa sutileza, casi patológica, de diferenciarnos del vecino.

La consecuencia de esta actitud pueblerina y corta de miras, es que ganaderos de EEUU han visto la clara posibilidad de comenzar a criar cerdos ibéricos en sus granjas. En Georgia ya es un hecho, y se pueden ver cerdos ibéricos en su despoblada “dehesa”. El problema de la carencia de encinas y en consecuencia de bellota, lo han solucionado dando a los cerdos ibéricos cacahuetes, que parecer ser tiene una composición grasa similar a la bellota.

El siguiente paso será el perfeccionamiento del secado del jamón, para conseguir reproducir las condiciones de humedad y temperatura con el que se curan los jamones en España, y ya habrán conseguido tener un producto muy similar al jamón ibérico, frenando en gran medida las importaciones del ibérico genuino.

A quien le indigne todo esto, que se pare a pensar un poquito en la introducción del Wagyu en España y en las cientos de granjas de avestruces que hace unos veinte años se instalaron por todo el país. Que nos encanta ver la paja en el ojo ajeno, pero la viga en el nuestro no nos hace ni parpadear…

No he conseguido localizar información sobre las Denominaciones de Origen Protegido que tiene cada país del mundo, pero en la Wikipedia aparece un enlace en que, de los países que figuran, resultamos ser los que más productos protegidos tienen. De hecho, somos el tercer país con más DO’s de la Unión Europea con 193 certificaciones, detrás de Francia e Italia, que tienen 233 y 284 respectivamente.


Quizás alguien pueda pensar que si Francia tiene más DO’s, ese debe de ser el ideal en el que inspirarse. La diferencia es que, a lo largo y ancho de todo hexágono se pueden encontrar productos de todas las DO’s del país, de hecho la tabla de quesos, con todas las procedencias regionales, es el icono que representa su visión centralista de la gastronomía. Cuando por el contrario, en España en cada zona se consumen los productos típicos de la zona y al producto del vecino se le quita importancia y se le cataloga como competencia.

La experiencia me dice que, por lógico que sea todo lo que planteo, muchos de los que me siguen y leen, y pertenecen a instrucciones que gestionan y promocionan estas Denominaciones de Origen, se van a sentir ofendidos y cuestionados por este texto. No faltará quien crea que se puede decir de otra forma o que trivializo con el trabajo ajeno (lo más fácil es criticar al mensajero), pero lo cierto es que la pusilanimidad con estos temas, nos está llevando a situaciones tan delirantes como que exista Jamón Ibérico made in USA.   

Artículo de Eater – “The Jamón Went Down to Georgia


lunes, abril 16, 2018

El asco a tocar la carne cruda que vas a cocinar


Mi abuela vivió en una época que, los podían, criaban sus propios pollos alimentándolos con grano, para llegado el momento sacrificarlos, desplumarlos y después comerlos. En el caso de que el pollo se comprase o vendiese, la transacción se hacía con el animal vivo, para posteriormente proceder al sacrificio y desplumado en casa.

A mi madre le tocó vivir el momento en el que ya los pollos los criaban otros y se vendían desplumados y eviscerados, preparados ya para trocear y cocinar. El despiece del pollo fue evolucionando, ya en mi generación, hasta ofrecer deconstrucciones tan sofisticadas como el solomillo de pollo. Por el contrario, se ha ido haciendo cada vez es más complicado ver carcasas de pollo para hacer caldo.

Cualquiera pensaría que ya habíamos tocado techo en cuanto dosificar y empaquetar el pollo, pero no, hay más…

El próximo mes de mayo la cadena de supermercados Sainsbury's, la segunda grande del Reino Unido, sacará al mercado un nuevo formato “sin contacto”, en el que no será necesario tocar el pollo para cocinarlo.
¿Y a santo de qué esta innovación tan innecesaria? Según una encuesta realizada por Sainsbury's entre sus clientes, los menores de 35 años confesaron sentir aprensión ante la idea de tocar la carne cruda del pollo. Según revela la encuesta, en unos casos el motivo es porque el contacto con la carne le pone ante el hecho de que procede de un animal muerto y en otros por un miedo a bacterias propias del pollo que puedan provocar una intoxicación alimentaria.
Para solucionar este problema de sensibilidad, se ha procedido a envasar el pollo con el sistema DoyPack o Pouch; unos sobres de plástico flexible que permiten abrirse fácilmente y deslizar el pollo hasta la sartén, sin tener que tocar el producto. Un embalaje versátil utilizado para infinidad de productos sólidos, líquidos y en polvo, que ahora cumplirá la función de aislar al consumidor de la incómoda realidad de estar comiendo pollo.

Aquí es donde nos lleva esta última evolución, a un estado negacionista de la realidad alimentaria donde la aprensión y la moral estética hacen que todo se maquille y decore para hacernos sentir bien y no tengamos que pensar.  

domingo, abril 15, 2018

Una noche entre amigos - Dani García & Ángel León


Siempre me ha parecido que los cocineros indiscutiblemente más creativos, son aquellos que tienen dentro un gran niño interior. Tener la capacidad de conectar con él, siendo un adulto con responsabilidades y sometido a la rutina, es un privilegio que sólo se pueden permitirse unos pocos afortunados. 

Si hay dos casos paradigmáticos de este tipo de personalidad creativa son los cocineros andaluces Ángel León y Dani García. La crónica de sus desarrollos culinarios nos lleva irremediablemente a un mundo de fantasía y referencias infantiles.

Es difícil no evocar a Julio Verne, sin duda el escritor más creativo y visionario de la literatura, para describir el trabajo de Ángel León en Aponiente. La capacidad de ver más allá de la razón y desafiar lo establecido son dos de las características de desarrollos como el plancton marino o los embutidos de pescado. Aunque también nos encontramos con el desafío en clave de ciencia ficción que nos propone el film "Cuando el tiempo nos alcance" , donde el reto de alimentar a un planeta deforestado pasa por conseguir que el plancton marino sea comestible.

Referencias literarias igual de potentes nos encontramos en el trabajo de Dani García. La complejidad adulta de “Alicia en el País de las Maravillas”, se convierte en bocados sabrosos y sugerentes que interpretan las delirantes fábulas de Carroll. Aventura que propuso de nuevo con su visión de El Principito, de Saint-Exupéry, una obra tan compleja como inspiradora.

Si un niño jugando solo es capaz de viajar a la luna e inventar aventuras increíbles, la imaginación se desborda cuando se unen dos mentes creativas y libres. Por eso estoy deseando vivir la experiencia del show cooking de Dani García y Ángel León en un escenario tan fantástico como el Real Jardín Botánico de Madrid.

Me apetece un montón ver jugar a dos cocineros en esta propuesta de "Una noche entre amigos" que aúna 5 estrellas Michelin, rodeados del exotismo de más de 5000 plantas de todo el mundo 🤩🤩

lunes, abril 09, 2018

La cuenta, ¿se pide o te la pueden traer?

Leyendo una crónica gastronómica, un tanto superficial, me sorprendo al leer que "no nos gustó nada que traigan la cuenta si no la has pedido". ¡Toma ya! 😱😱😱

No hablo de alta cocina, sino un restaurante de 25/35€ de ticket medio. Luego resulta que son los hosteleros los que explotan a cocineros y camareros, como si los insolentes caprichos de los clientes no influyesen en la duración de la jornada laboral en restauración. 

Algunos se creen que pagar una comida les da derecho a hacerse fuertes en un restaurante y que el personal tenga que atenderles, aunque se haya acabado su turno. Como si ese personal no tuviese derecho a descansar, disfrutar de su familia o simplemente hacer valer su derecho a tener una jornada laboral digna. 

Y no, ni por las copas. A ver si os creéis que lo que pagáis por ese cubata, que se convierte en eterno, paga las horas extra del personal que se queda secuestrado en el restaurante, hasta que los diletantes clientes deciden poner fin a su disfrute. 

De hecho muchos hosteleros estáis perdiendo pasta, porque los del cubata eterno son los mismos que las abuelas tertulianas del café con leche de tres horas, que saturan cada tarde las cafeterías de todo el país, o los zahories de WiFi...

Toda una fauna que puebla los establecimientos de hostelería, impidiendo o entorpeciendo la rotación de público, que hace que un negocio sea rentable. Justo los que se molestan si les llevas la cuenta 🤔